Hace 4 días atrás, publiqué un artículo basado, en el generalizado rechazo de la ciudadanía y televidentes, al bullado docu reality conocido como “Las Argandoñas”, formato que saldrá al aire, aparentemente, este 9 de Octubre.

En éste, expresé mi repudio a la realización y contenido del programa, a los excesivos costos de producción y a los honorarios de sus principales protagonistas. Pero también me es necesario aclarar ciertos conceptos a los lectores de mi columna, como también a quienes se oponen a esta obra cultural de TVN, comentarios expresados mayoritariamente a través de las redes sociales.

En vista a las confusiones que hay en la gente frente a como funciona Canal 7, quiero explicar, que esta señal televisiva, es una cadena que pertenece en su totalidad al estado, y que es el único canal de televisión público del país. Pero a diferencia de otras naciones, no recibe aporte económico por parte del Estado ( establecido en la Ley 19.132 del año 1992), por lo cual debe autofinanciarse, recursos que obtiene en base a ventas de publicidad, de programas propios a medios extranjeros, etc.

Por ende, el programa en cuestión se produce en base a ingresos que percibe por el pago por conceptos de avisaje de empresas y compañías, durante la emisión del reality.

En resumen, si bien Televisión Nacional es un medio de comunicación público, el estado no gasta ni un peso en “el canal de todos los chilenos”, y por ende, en la producción de “Las Argandoñas”.

Dicho esto, sobre todo para dejar tranquilo a un periodista que dice trabajar en el canal , un señor Santis, quién vía twitter emitió un comentario ofensivo en mi contra, que escapa a toda ética periodística, por  mi artículo sobre el tema en cuestión, publicado el día lunes recién pasado.

Pero quisiera agregar, que mantengo mi opinión detractora frente a la emisión y contenido de este programa, y explicaré, algunas razones del por qué se origina este rechazo social.

Primero, queda claro que la razón principal, es por los escandalosos montos exigidos por sus cuatro principales protagonistas, es decir, Raquel Argandoña, Raquel Calderón, Oscar Peña y Pablo Schilling, que bordean en su conjunto los 500 millones de pesos, por un espacio de tiempo de 5 meses.

Segundo, el costo de producción del espacio, que se explican en las exigencias de la animadora y la implementación de una lujosa casa en que graban la serie ubicada en el oriente de Santiago.

Tercero, en el apoyo del canal público, refrendado aún mas, en los comentarios emitidos esta mañana a un medio de prensa radial, por su director ejecutivo, Mauro Valdés, quien justificó el espacio indicando textualmente que “en la televisión hay distintos programas y distintos formatos y, obviamente, en calidad de canal y canal público los abordamos todos. No es un tema complicado, nosotros somos televisión y televisión pública, y hoy día estamos en un tema que nos tiene profundamente orgullosos”.

No se puede esperar más del directivo del canal, pues es parte del equipo ejecutivo que apoyó y dio luz verde al proyecto. Pero su afirmación, no hace más que aumentar las críticas a TVN, puesto que la gente califica como una vergüenza el contenido del docu reality y el como un medio de TV público emitirá un espacio que solo es la muestra de la obsesión por el dinero y el lujo de su principal protagonista.

Lo cuarto es, la falta de credibilidad y de sensatez de Raquel Argandoña, que se ejemplifica en su papel como panelista y comentarista de farándula en el matinal Buenos Días a Todos, donde opina y se mete en la vida de personajes públicos. Pero cuando la cosa es al revés, y la prensa se le acerca para conseguir una cuña sobre hechos que protagoniza, ella es capaz de agredir verbal y físicamente a un periodista. Inaceptable.

Lo quinto se explica, cuando el abogado Hernán Calderón,  sale en defensa de su ex pareja, y de su hija Raquel, en alusión a los honorarios que éstas recibirán. Este declaró, en forma desubicada y desatinada, al diario La Cuarta,  textualmente: “cuánto ganaba Felipe Camiroaga en su momento y nadie salió descalificando a Felipe diciendo ‘ah, él ganaba sobre 20 millones al mes’ y resulta que en ese momento el sueldo mínimo era de 173 mil pesos”, lo que causó la furia en la redes sociales, por referirse al popular fallecido animador.

Y, por último, lo insípido e insustancial contenido del docu reality.

Lo que me preocupa es, que esta misma gente que se opone en forma tenaz a “Las Argandoñas”, caiga en la bipolaridad característica del chileno, dándole una buena sintonía al programa. Eso sería más grave aún, ya que le daría en el gusto a los protagonistas del espacio.

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Triste fue, una vez más, ver en las noticias en el día de ayer, que la Intendenta de la Región Metropolitana, Cecilia Pérez, ha sido amenazada de muerte a través de llamadas telefónicas y vía la red social de twitter. Y digo, una vez más, porque éstas han sido reiteradas en el último tiempo sobre ella y su familia.

Antes de entrar en detalles, califico de cobarde, demencial y canalla, amedrentar no solo a una autoridad, sino que a una mujer, que es esposa y madre de familia.

Encuentro lamentable, que la situación que afecta a la autoridad regional metropolitana, haya tomado un rumbo tan delicado, y que en la práctica, se ve como descontrolado. Como resultado de estas amenazas, ha debido cambiarse de lugar de residencia y sus hijos trasladados a otros establecimientos educacionales. Ello, ya escapa a lo normal, y que por culpa de desquiciados mentales, la familia de Cecilia Pérez y ella misma, estén siendo afectados de esta manera, y por consiguiente, con un daño emocional y sicológico no menor.

Uno puede, o no, compartir sus ideas políticas, sus pensamientos e ideales, y aunque no fuera así, siempre debe existir el respeto por los demás. En lo particular, siento un profundo respeto y admiración por la Intendenta Cecilia Pérez, porque objetivamente, ella ha hecho una gran labor como máxima autoridad regional, con un trabajo cercano a la gente e incluso cuando ha debido tomar decisiones asertivas, pero para muchos impopulares, no ha dudado en hacerlo por el bien de la región y de su gente. Me comprueba la excelente persona que es, cuando he intercambiado mensajes con ella vía twitter, en los que me ha demostrado ser una dama.

Ha sido activa y defensora acérrima de terminar con la violencia en los estadios, tenaz luchadora para impedir que las barras bravas de los clubes de fútbol más populares del país como lo son Colo Colo y la Universidad de Chile, hagan de la suyas en las calles y recintos deportivos. Más destacable aún, al menos para mí, siendo que ella es amante del fútbol e hincha azul reconocida.

Por ello, es que ha sido víctima de estas amenazas de muerte, no solo a ella, sino que involucran a sus hijos y familia, por dar pelea contra ciertos elementos violentos de estos grupos de barristas, señal de que ella cumple con su deber como autoridad.

Pero esto tiene un agregado aparte y que es grave.

Me refiero a cuando son los dirigentes de los mismos clubes de fútbol, quienes tienen relaciones directas con los líderes de estas barras. De hecho, uno de los tweets escritos ayer dirigido a Cecilia Pérez, cuyo contenido es amenazarla con su vida, proviene de una cuenta “presuntamente” ligada a la Garra Blanca de Colo Colo, cosa que sus líderes lo rechazan.

Y, justamente, a raíz de lo que sucede con la Intendenta Pérez, ayer se dieron a conocer algunos correos electrónicos enviados entre el líder de la Garra Blanca, Francisco Muñoz, alias “Pancho Malo” y el ex jefe de seguridad de los albos, ex Prefecto de Fuerzas Especiales de Carabineros, Coronel (r) Osvaldo Jara. En ellos se detalla, claramente algunas exigencias, a que se cumplan los compromisos contraídos por la concesionaria Blanco y Negro con los barristas.

Resumiendo, es impresentable, que existan evidencias tan claras, sobre las relaciones existentes entre la dirigencia de clubes como Colo Colo y la Universidad de Chile, por citar ejemplos, quienes presuntamente, prestan apoyo económico y logístico a sus barristas, quienes una y otra vez han sido acusados de violencia en los estadios.  Es decir, si los violentistas y delincuentes son apoyados por los mismos clubes, dirigidos por connotados empresarios del país, me parece difícil poder terminar y erradicar este mal.

Me imagino que son los tribunales de justicia, quienes deben estudiar y juzgar estos hechos, que a la luz pública, parecen ser una realidad, pero donde los directivos de estos equipos, con una soberbia del demonio, niegan tajantemente, y al parecer, ellos creen ser intocables.

Pero mientras este tipo de situaciones no se transparenten, no haya claridad y no se hable con la verdad, el caso que afecta a Cecilia Pérez, se repetirá en el tiempo y, seguramente, como estamos en Chile, sólo se tomarán medidas extremas, cuando una de estas cobardes amenazas se concrete.

Por mi parte, insisto en lamentar lo que le sucede a la Intendenta, pero es hora ya, de que la justicia actué y que caigan los culpables de esta situación de una vez. Hace años que este baile sigue sin parar.

 

Generalmente, mis artículos se refieren en su mayoría a temas basados en la actualidad socio – política nacional y denuncias sobre irregularidades en el sector público.

Esta vez, haré una excepción y quisiera explayarme en el caso que aflige a Televisión Nacional de Chile y su tal bullado caso reality “Las Argandoña”, tema, por lo demás, que varios colegas ya han comentado en los distintos medios de comunicación social.

Es inaceptable que TVN, que dice ser “el canal de todos los chilenos”, un medio que pertenece al estado de Chile, por mucho que se autofinancie, realice un programa con un presupuesto escandaloso, que solo en remuneraciones de sus cuatro principales protagonistas suman 500 millones de pesos aproximadamente. A ello, se le debe agregar los gastos de producción que son ridículamente desproporcionados, en atención a las exigencias de la señora Raquel Argandoña.

Primero, es un escándalo y una ofensa hacia la ciudadanía que el canal estatal, gaste un dineral en este chiste de mal gusto, aunque ya esté financiado por sus auspiciadores (si es que es así efectivamente).

Segundo, es una pésima señal de que esta casa televisiva, un medio de comunicación público, apruebe emitir, así era al menos hasta el momento en que escribí este artículo, esta mala clase de programa. ¿Cuál es el aporte de este show? Ninguno. Sólo el capricho y la obsesión de doña Raquel por el dinero, que también hereda su hija Kel.

Junto a ello, sumar la participación de “pseudos actores invitados”, tales como el Señor Pablo Schilling, un amante del boxeo, y un trabajólico ex bailarín, don Oscar “lolo” Peña, quien con la ley del mínimo esfuerzo, se cuelgan de la fama de ambas Raquel y facturan millonarios honorarios, interpretando el papel de “goma” de las estrellas ya mencionadas.

Es que no puedo pensar más, que el contenido de este espacio cultural, es mostrar a la tele audiencia, la vida diaria de estas personalidades que viven en un mundo lujoso, que a pocos les interesa. Me imagino, eso sí, que la trama de esta telenovela, tendrá algún capítulo de tipo social, donde aflorarán sentimientos por gente que viven en condiciones más vulnerables que ellas, como forma de equiparar el contenido de este espacio.

Volviendo atrás, no sé donde están puestos los pensamientos de los ejecutivos del canal, en especial de su director ejecutivo, señor Mauro Valdés, que aceptan producir y emitir este vergonzoso programa. Me pregunto ¿Tanto es el poder que tiene Raquel Argandoña en TVN? Porque para mí, es irracional e impresentable la actitud de quienes dirigen “el canal de todos”.

Una vergüenza, una locura y un desequilibrio de estos señores permitir la realización de un programa cuyo contenido es nulo. Incluso patético, televisarla vida de una personaje ambiciosa, enfermantemente obsesionada por el dinero y vender su diario vivir, con tal de facturar cifras exorbitantes.

Sólo espero, que los cientos de miles de chilenos, que han rechazado y criticado a TVN y a sus protagonistas por este espectáculo de Las Argandoña, a través de las redes sociales, no caigan en la tentación de ver este reality. Les pido que sean consecuentes en lo que piensan y juzgan.

Desde mi tribuna, hago un llamado a que no pierdan su tiempo viendo este circo, con cero contenido valórico y que sobrepasa la estupidez humana

Parece que no quieren entender. Se hacen los sordos. La mitomanía es su sello. El egoísmo es su naturaleza. Me refiero a las nobles autoridades que conducen el destino de nuestra nación. Desde el Presidente de la República, ministros y parlamentarios, quienes día a día amenizan a los chilenos con sus declaraciones que pocos suelen creer.

Hace un par de semanas, fue el Senador Alejandro Navarro, quien quiso pasar por accidente del trabajo, su porrazo en una moto de nieve en el sector Valle las Trancas, cerca del centro de ski Termas de Chillán. Intentó manipular los hechos, pero pocos le creyeron.

El caso más reciente es el Ministro de Salud, Jaime Mañalich, quien en un punto de prensa, tiempo atrás, frente al Presidente Piñera, gritó al micrófono, diciendo “heeeeemoooossss cuuuuummmmmpliiiidoooo”, refiriéndose al fin de las listas de espera en el AUGE.

A finales de la semana pasada, la Contraloría general de la República, destrozó la tesis del ministro, con argumentos claros, en que se afirma que la realidad es otra, más bien, que el señor Manalich le mintió a los chilenos. Las listas de espera en el AUGE existen. La calculadora no le funcionó a la autoridad de salud.

En forma desesperada, el ministro vocero de gobierno, Andrés Chadwick y algunos parlamentarios de la Alianza oficialista, usaron hasta el léxico más elegante para desmentir el informe citado por el organismo contralor.

Incluso ayer domingo cerca de las 23 horas, el ministro Manalich escribía en su twitter un mensaje en que invitaba a Chadwick, para el día de hoy, a visitar un centro hospitalario de la región metropolitana, lo que claramente era una maniobra desesperada, para revertir la grave acusación que pesa en su contra. Y por favor ministro, no lo niegue, porque yo mismo le respondí que si la forma de agendar actividades con un colega del gabinete era a través de las redes sociales. Minutos después, el mensaje lo eliminó.

Una mentira más, que se suman a muchas. La autoridad nos quiere hacer creer que nuestro sistema de salud es un lujo. Detallemos algunas, para desmentir que el sistema público de salud funciona en forma indigna para la población.

Eso sí, antes de citar ejemplos, hay que ser objetivo en señalar, que estas deficiencias y anomalías se arrastran desde al menos 30 años. No olvidemos que el peor error del gobierno militar, fue traspasar parte de la atención, más bien los consultorios, a los municipios.

Primer ejemplo. Información proporcionada por un médico cirujano del mismo Hospital Regional de Concepción, indica que las listas de espera en cirugía llegan a 6 meses, es decir, el tiempo de espera para que los pacientes entren al pabellón quirúrgico.

Segundo ejemplo. Un 50% de las ambulancias de la Posta Central de la región metropolitana no funcionan. Y a lo largo del país, ocurre lo mismo, pero en menor porcentaje. Si no me cree, vaya a un hospital público, sea el lugar que sea, y verá que lo que afirmo es verdad.

Tercer ejemplo. El Hospital de Linares tiene serias deficiencias en cuanto a equipamiento, atención e infraestructura, que salió en la prensa el día 11 de agosto recién pasado. Las denuncias afloran, constantemente. Hay precarias condiciones de atención médica en ciertos turnos. Hay fines de semana en que la unidad de neonatología (o maternidad) no cuenta con ginecólogos y  son las matronas quienes asumen responsabilidades médicas.

El director del recinto hospitalario, Rubén Bravo, afirmó tal cual que “los hospitales chicos como este funcionan como circo pobre”.

Cuarto ejemplo. La CENASBAT. Hace 15 meses atrás, la Contraloría general de la República, denunció en el 2011, un mal manejo administrativo en la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud, detallando que la deuda total de la entidad con algunos proveedores a mayo de 2011,  es de 89 mil millones de pesos, parte de estas deudas se arrastran desde el 2003.

A la vez, ese informe explicaba que la CENASBAT también es acreedora de más de un centenar de municipios, hospitales, servicios de salud, etc.

Resumiendo lo que expongo, insisto en que el ministro de salud, señor Manalich, no ha sido serio en su proceder. Si bien, repito, que la situación se arrastra hace años, no es leal decirle al país que se han cumplido metas, que son falsas, o más bien solo se cumplen en su escritorio, ubicado en la calle Mac Iver 541, de la comuna de Santiago.

Por eso demostré con ejemplos, que la situación es delicada. Pero lamentablemente, la soberbia y la mentira del citado ministro, se desmoronan por su propio peso. Asuma don Jaime, usted se equivocó una vez más. Con la salud de los chilenos no se juega, ésta vale más que un puntito en las encuestas.

 

No soy perfecto. Nadie lo es. Si fuera candidato, no voten por mí, porque no duraría nada en el cargo, porque me aburren los políticos. Pero tampoco voten por gente manipulada por los partidos políticos.

Leí parte de las listas de candidatos a Concejales y alcaldes aceptadas y rechazadas, que publicaron este domingo 12 de agosto en la prensa nacional.

Me dí la lata de hacerlo, para comprobar una vez más que a todos los partidos políticos inscritos en Chile, no les importa para nada la opinión de la ciudadanía, valga la redundancia, una ciudadanía aburrida de las autoridades y pseudos líderes que tienen un mínimo arrastre, escasa credibilidad y que no escatiman en luchar hasta el final para concretar sus propios intereses egoístas, y muchas veces, descarnados.

Entre los candidatos aceptados y no aceptados, hay una cantidad no menor, que son elegidos por los partidos políticos, solo con el fin de obtener votos y que salgan elegidos, pero no con la convicción de que sean un verdadero aporte o que tengan una trayectoria de vocación pública.

Hay casos patéticos.

Carlita Ochoa, candidata a concejal por Peñalolén por la UDI, es una muestra de lo que expongo en esta columna. La semana pasada vi una entrevista que le hicieron en CNN CHILE, donde se le preguntó sobre educación, salud, etc. y sus respuestas me hicieron recordar el comercial de VTR, cuando la candidata reina responde ” o es muy tonto lo que estoy diciendo”. Cero contenido, cero ideas y solo titubeos frente al micrófono.

Otro caso es el Rey Luis Dimas, cuya postulación a Alcalde de la comuna de Lo Espejo, fue rechazada por no cumplir con los antecedentes que demuestren su educación secundaria. Apoyado por el partido político Chile – Primero, que me explique alguien, que sabe o que preparación tiene para dirigir un municipio. Aparte de su popularidad como cantante, que es innegable, su candidatura demuestra la falta de seriedad de su partido de apoyar candidatos que solo les signifique sumar votos.

Patricio Laguna, candidato a alcalde por la UDI por la comuna de La Pintana. Es actual concejal por la comuna de Estación Central y ahora se cambia a La Pintana para llegar a ocupar el sillón edilicio. ¿Qué trayectoria tiene Laguna, aparte de modelar e ir a moverse en shows discotequeros? También vi por la cadena CNN CHILE, una entrevista que le hicieron a raíz de su candidatura y sus respuestas, honestamente ni siquiera dan para presidencia de curso de un colegio.

La ex conejita Playboy, Alejandra Díaz, que posaba desnuda para la revista solo para mayores, va como candidata a concejal por la comuna de San Bernardo, apoyada por Renovación Nacional. Digo lo mismo, ¿que trayectoria tiene? Me da para pensar que en las sesiones en el municipio irá a llegar disfrazada de conejita para hacer las sesiones más alegres.

Y así, podría escribir un libro sobre el espectáculo electoral protagonizado por los partidos políticos y esta clase de candidatos. Es el más fiel reflejo del estado miserable en que se encuentra la política chilena. Es decir, partidos que dicen ser serios, apoyando a personajes que no son serios ni aptos para ocupar cargos públicos, donde simplemente van a llegar a improvisar y a cobrar.

Es por ello, es que llamo a no votar en estas elecciones municipales. Para mí, es la forma de rechazar la turbiedad con que se eligen candidatos a concejales y alcaldes, donde claramente, hay prácticas poco serias, donde en muchas comunas los partidos políticos, llaman a apoyar a gente sin conocimiento, y más grave aún, que demuestran ignorancia frente a temas tan comunes que afectan a sus comunas.

Que Chile agradezca a sus líderes políticos por transformar actos electorales, en funciones circenses en que se elegirán autoridades que solo llegarán a improvisar y a hacer el ridículo. Todo lo expuesto en este artículo, queda resumido en que los intereses partidistas son los números, las estadísticas, es decir, quien obtiene más votos, sin importar la calidad de sus candidatos.

Por eso estamos como estamos. Desde el PC hasta la UDI.

 

Una vez más, compruebo que la clase política de mi país, no hace nada por cambiar. Siguen siendo poco creíbles, intocables y altaneros. No se les puede decir nada. Más aún, cuando se les denuncia con nombre y apellido. Son tan pocas las figuras públicas destacables, que el resto pasan sin pena ni gloria. Aunque algunos pasan (valga la redundancia) con la mano larga para recoger lo que no les pertenece.

Estoy acostumbrado a que cuando escribo artículos de denuncias, principalmente que afectan a personeros públicos, la mayoría de los lectores me elogie, y que los afectados, me insulten con groserías y comentarios que solo grafica su ignorancia y prepotencia, habitual en los actores que ejercen cargos atractivos para quienes denunciamos s fechorías, como concejales, alcaldes, ministros, parlamentarios, etc.

Me sucedió con el alcalde de Villa Alegre, un Señor Palma, con el ministro de salud, Señor Mañalich y con otros, que no me vale la pena nombrar.

Alcalde Palma no se moleste tanto conmigo, más bien preocúpese de demostrar lo contrario. Ayer, recibí información, que tendré que investigar, en que su municipio presuntamente, hay irregularidades mayores.

Lo mismo Ministro, asuma que la atención en salud en algunas zonas rurales del Maule, por ejemplo, es deficiente. En vez de que sus subalternos me envíen insultos a mi twitter, trabaje para demostrar lo contrario, pero con HECHOS.

Es inaceptable que los involucrados emitan juicios tan ordinarios e incluso adornarlos con garabatos. La mala de educación que envuelve a varios de éstos, demuestra que no están calificados para ejercer cargos públicos. Cuanto aceptan meterse en este cuento, saben que están expuestos a las críticas, y por ende, a aceptarlas como tal.

Una vez más, puedo afirmar, como lo he hecho en columnas anteriores, que no son pocos que los que llegan a ejercer cargos en el estado, son gente sin preparación, con actitudes rascas contra quienes piensen distintos, que se sientan en su escritorio a improvisar, cosa que se grafica en el resultado de sus labores diarias.

Los periodistas somos, constantemente, vistos por la clase política, como presuntos enemigos. Para cuando se ven envueltos en irregularidades, siempre culpan a los medios de información, de manipular los hechos. Es cierto, hay errores y garrafales como en toda profesión, pero esto no es excusa de la afirmación que expreso aquí.

No sé a que le temen. Nunca olvidaré cuando un asesor (si no me falla la memoria, un tal Eyzaguirre) del Presidente Piñera me apuntó de que si era Periodista del medio El Mostrador, debía tener cuidado. Lo malo, es que nunca he trabajado para ellos. Esto fue una señal de prepotencia, cosa que los caracteriza.

Lo que pasa es que hay personajes que les gusta el poder, pero también les agrada la idea de ponerle ruedas a los recursos fiscales y llevárselos a la casa. Otros, por ejemplo, que se hacen pasar por gente de extrema pobreza, y que falsifican documentos fiscales, con el fin de obtener ayuda y beneficios (sí, esos mismos sinvergüenzas se los quitan a la gente que si los necesita), como subsidios habitacionales, bonos, etc. Vayan a Alto Hospicio y compruébenlo.

Le duele a la autoridad competente (más bien incompetente) que se hagan públicas sus deficencias o irregularidades en forma tan certera, con información recabada y responsabilidad. Ya que me dicen que no nombro, a veces, a los personajes públicos que se molestan, aquí van algunos de ellos.

1. Jaime Mañalich, actual Ministro de Salud. Se molestó cuando hice una severa acusación sobre la desastrosa atención en las postas rurales de la VII Región, de la falta de preparación de algunos profesionales en consultorios y hospitales públicos.

2. Guido Girardi. Senador de la República. Aunque lo niegue, fui un áspero crítico público, salió a pelear con Andrés Velasco o por su apoyo al Jorge Lavandero, procesado y condenado por abuso de menores.

3. Sebastián Piñera. Presidente de la República. Cuando le demostré con cifras en manos, que una familia no vive con un sueldo mínimo.

4. Marcelo Rivera. Alcalde de Hualpén. Actualmente procesado por malversación de caudales públicos, entre varias acusaciones judiciales en su contra. Las descalificaciones volaron.

5. Diputado Alinco. Con solo verlo me recuerda Garganta de Lata. Escaso méritos para ser diputado y exitoso en el arte de la voltereta política.

Estos cinco, solo por nombrar algunos.

Para concluir, mi reflexión llama a que este tipo de personajes, no sean tan soberbios a la hora de recibir una crítica. Más aún, cuando no tienen por donde defenderse. La arrogancia no conduce a nada. Insultar a un periodista tampoco, y menos, mandando a subalternos a teclear en forma desesperada.

En Chile, existe libertad de expresión y de opinión, pero parece que el gobierno de Sebastián Piñera, quiere todo lo contrario. La dictadura militar se terminó el 11 de Marzo de 1990. Pero en fin, muchos de los que ahora están en el poder, fueron cómplices de ella.

Por mi parte, teniendo mis pruebas y siendo responsable, como siempre, seguiré denunciando a quienes hacen mal su trabajo, sea del color que sea.

Hace un par de semanas atrás, tuve la ocasión de visitar el cementerio de la comuna de Villa Alegre, ubicado en la Región del Maule. Mi motivo fue llevar flores a un pariente cercano que está sepultado en el lugar.

Si bien lo anterior, poco puede interesar, pero lo que cuento a continuación si es bueno que lo sepan los lectores. Como muchos saben, parte de las cenizas del destacado animador de televisión, Felipe Camiroaga, fueron depositadas ahí, ya que fue en esta comuna donde nació.

Cuando llego al camposanto señalado, me estaciono frente a sus puertas, rodeadas de puestos de ventas de flores, me sorprende ver en la reja, afiches y fotos de Camiroaga, más un letrero con indicaciones para llegar al lugar donde están los restos de éste, como si fuera una invitación a un paseo familiar.

Aclaro que el cementerio está a cargo de la Municipalidad de Villa Alegre, cuyo alcalde es el señor Arturo Palma.

Agrego a lo anterior, que este señor ha realizado distintos homenajes al animador, desde que falleció en septiembre del 2011, en el accidente aéreo de Juan Fernández. Mucha prensa y mucha televisión, que ha abusado de la imagen de Felipe Camiroaga, tema en que muchos piensan lo mismo.

Pero lo más patético es lo del cementerio. Cuando llegué, no sé si iba a un recital del Halcón de Chicureo o entraba a visitar la sepultura de mi familiar.

Es inaceptable que la autoridad comunal permita que su municipio, o que el mismo lo haga, el de publicitar con carteles y fotos para que entren a un camposanto a mirar donde descansan los restos de un ser humano. Obviamente si el difunto no fuera conocido, no se caería en este error, pero como se trata del caso de uno de los animadores más populares de Chile, se toma el derecho de transformar esto es una peregrinación popular. Es una falta de respeto y de seriedad frente a la familia Camiroaga.

Intento buscar una explicación. ¿Será que el señor Palma, en año electoral, necesita utilizar la imagen de Felipe?, ¿a lo mejor lo juzgo sin razón y no tiene capacidad de discernir en que no es correcto lo que hace? De todos modos es una falta a la ética por parte de una autoridad. El dolor ajeno, sobre todo si es una figura conocida, no debe ser utilizado como marketing para un alcalde y su municipalidad.

Al mismo Señor Palma, le sugiero que en vez de sacarle partido al caso de Felipe Camiroaga, se preocupe de mejorar la atención en salud de su comuna, donde tiempo atrás hice un reportaje sobre la deficiente preparación de su consultorio, en cuanto al diagnóstico de enfermedades o la burocracia medieval para derivar casos de urgencia.

Aunque se moleste el edil y me llenen de insulto vía twitter como ocurrió en el artículo anterior, escribo y relato con la verdad. Aquí no hay justificación. Aprovecharse de la imagen de un personaje público después de muerto es deplorable. ¿Cuántas veces le hicieron un homenaje o le pusieron nombre a una sala del museo histórico municipal al animador cuando estaba vivo? Con una vez basta, pero dos, tres o cuatro, ya pasa a ser inaceptable.

En todo caso, en Chile, estamos acostumbrados a ver a las autoridades cuando buscan beneficios políticos para su imagen personal, a colgarse de las tragedias ajenas. No olviden el caso de los 33 mineros, este un ejemplo de lo anterior.